La energía solar alcanzará la paridad de red global en 2020

La convergencia de los objetivos de energía limpia, un deseo de mayor independencia y descentralización energética, una política de regulación más clara sobre el apoyo a la energía solar y la continua innovación técnica permitirán que tanto la fotovoltaica residencial como la energía solar a gran escala alcancen la paridad de red mundial para el año 2020, según un informe publicado por los analistas de Frost & Sullivan.

El análisis publicado en el último informe muestra que los ingresos del mercado mundial de energía solar fotovoltaica alcanzaron los 113.750 millones de dólares el año pasado, y están aumentando a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,5%, que los situará en 179.130 millones de dólares en 2020. En ese año, la capacidad fotovoltaica instalada en el mundo habrá pasado de los poco más de 50 GW instalados en 2015 a más de 76 GW en 2020, lo que supone una tasa compuesta de crecimiento anual del 8,6%.

Al frente de este desarrollo casi universal estará la mayor descentralización de la energía, dicen los analistas, lo que a su vez será beneficioso para los productores de las materias primas, los fabricantes de células y módulos solares, proveedores de BOS, instaladores e integradores de sistemas y consumidores en general.

Aliado con la dinámica de incentivos proporcionados por la regulación de los gobiernos de los mercados solares emergentes, el coste normalizado de la electricidad (LCOE) de la energía solar se reducirá hacia la paridad de red, que debe ser alcanzada en 2020.

Los mercados de China, Japón e India continuarán suponiendo la mayor parte de la cuota del mercado solar de Asia, que supondrá el 80% de las instalaciones solares en el área desde ahora hasta el 2020. En su conjunto, sin embargo, la cuota crecerá hasta suponer el 64,1% del mercado mundial para esa fecha .

En EEUU, la extensión del crédito fiscal a la inversión (ITC) será el detonador de un crecimiento sólido y constante hasta 2019 y muy probablemente más allá, según el informe. En 2020, la región de América del Norte albergará a más de 20 millones de prosumidores solares residenciales, atraídos por los incentivos fiscales, modelos de arrendamiento más fuertes y los avances tecnológicos.

La demanda de energía solar se va a robustecer en América Latina y África por las continuas inversiones en infraestructuras de la red, pero en Europa seguirá disminuyendodebido al efecto dominó de la retirada de subvenciones, el enorme exceso de capacidad y la caída de precios de los módulos que hará que sea cada vez más difícil para los proveedores obtener algún beneficio en el continente.

El analista de energía y medio ambiente de Frost & Sullivan, Pritil Gunjan, remarcó que los incentivos a favor de la energía solar y los compromisos medioambientales realizados recientemente en la cumbre COP21 en París jugarán un papel decisivo en el desarrollo de la solar fotovoltaica al frente del sector energético. “La energía solar crecerá de manera exponencial en los próximos cinco años”, dijo Gunjan. “La integración en la red de las energías renovables y la inversión en iniciativas de almacenamiento de energía serán otros revulsivos del mercado.”

El analista también comentó cómo las grandes compañías eléctricas se están viendo obligadas a adoptar la energía solar fotovoltaica como reserva de unos combustibles fósiles en declive, a medida que las variaciones climáticas extremas aumentan, y las tecnologías de generación distribuida se hacen más asequibles y culturalmente compatibles con la vida moderna. “Las eléctricas tendrán que buscar nuevos modelos que apoyen la eficiencia energética y las iniciativas de gestión de energía”, dijo.

“Se espera que los participantes en la cadena de suministro de la solar fotovoltaica desarrollen nuevas tecnologías que reduzcan los costes e integren la fotovoltaica en unas redes de infraestructuras más flexibles. Los modelos de negocio innovadores que integren la energía solar abirán nuevas oportunidades en la medición inteligente, la respuesta de la demanda y la medición neta”, concluyó  Gunjan.

Fuente El Periódico de la Energía