Adiós a los halógenos de uso empresarial en la Unión Europea

Desde el pasado jueves 1 de septiembre los focos halógenos de uso comercial son historia en la Unión Europea. La razón es la aplicación de la normativa de la Comisión Europea de 2009 que ya acabó en septiembre de 2012 con la bombilla incandescente y que hará lo propio con los halógenos domésticos en 2018.

La razón de esta jubilación forzosa es la escasa eficiencia energética de los halógenos. La UE quiere fomentar el uso de luces LED, con un ahorro del 80% respecto a las lámparas convencionales.

Los focos halógenos siguen el camino de las bombillas incandescentes, las que lucieron en todos los hogares durante más de un siglo. Diferentes directivas europeas fueron retirando progresivamente del mercado las bombillas de 100 vatios, después las de 75 y 60 y, por último, las de 40 y 25 vatios. Su retirada es un paso más de la Unión Europea por conseguir una mayor eficiencia energética y reducir la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas), responsables de buena parte de las emisiones contaminantes en el mundo.